Breves consejos para afrontar una respuesta activa al mobbing, por Patricia Barbado


La respuesta activa al mobbing requiere los siguiente:


 


1)      Incrementar la percepción de la víctima de que el mero transcurso del tiempo no modificará las cosas


 


2)      Trabajar en la labor preventiva, la información y la conciencia del derecho a la dignidad


 


3)      Entrenamiento en la respuesta activa. La respuesta poliánica es incorrecta (no querer ver el mal, no pensar mal, no criticar, no hacer daño a nadie).


 


4)      Acompañamiento terapéutico con actitud de respeto, aceptación y empatía. Verificar la existencia de daño psicológico. Hablar del tema para neutralizar las secuelas de la somatización (CATARSIS). Dar sentido o significado a lo ocurrido, buscar estrategias terapéuticas. Control de ansiedad, desarrollo de autoestima (comportamiento ético), entrenamiento en doping (afrontamiento), asertividad y habilidades sociales.


 


 


5)     Reencontrar una perspectiva exitencial, ampliar los horizontes sociales para desarrollar la resiliciencia como la capacidad que tiene una persona o un grupo de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro. En ocasiones, las circunstancias difíciles o los traumas permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes y que el individuo desconocía hasta el momento.